AZAR Y COSMOS

 

 

Pani actúa en el teatro de la física de partículas subatómicas, en la que las nociones de velocidad, tiempo y espacio se modifican gracias al azar como parte de su narrativa. Pani juega con estos valores y establece un nuevo orden a la materia afectando el espacio bidimensional y tridimensional. Conceptualmente, podríamos decir que es un poeta del espacio-tiempo ya que realiza una nueva creación de las formas a partir de ecos y azares que le acontecen.

Pani es un demiurgo, como se puede apreciar en esta exposición: provoca colisiones, estallamientos en los se crean posibilidades para nuevos universos; es decir, juega con el azar para producir formas y ordenar el caos. Las zonas de luz o de color son certezas de la existencia de la materia bariónica o visible que existe en nuestro universo, mientras que las zonas de oscuridad representan la energía y la materia oscura que inundan el cosmos.

 

Energía y materia oscura que nos recuerdan la inescrutabilidad de la Voluntad schopenhaueriana. En el desarrollo de sus ideas de voluntad y representación, Shopenhauer advierte cómo dicha voluntad acontece sin ser pensada: solo ocurre y se manifiesta. Estamos condenados al dominio de esa voluntad en el mundo: un dominio que no nos entrega a una finalidad ni a un horizonte o sentido.

El trabajo de Pani ofrece, así, sentido al páramo de la vida cotidiana. Su aproximación a la pintura abstracta fue por mediación de Mathias Goertiz quien fungió como su mentor (maestro es el que enseña con el ejemplo y con su hacer en el mundo). Esta cercanía se debió a que Pani era el editor de la revista Arquitectura/México, y Mathias colaborador y amigo de su padre, el Arq. Mario Pani, fundador de dicha revista. Su pasión por el arte y la pintura es, por tanto, genética. La pintura emocional de Goeritz y las referencias al Eco están presentes en la obra de Pani, que forman su universo de tiempo y memoria.

 

Mtro. Roberto González García
Director del MAQRO

Septiembre 2019